Unos recién casados estaban en shock cuando vieron sus fotos de la boda. ¡Se dieron cuenta de que, si no cambiaban pronto sus vidas, iban a morir!

Una boda es un día especial para el que las novias pasan mucho tiempo preparándolo: se van a un spa, pierden demasiado peso o extienden su pelo. Leisa era una novia diferente porque aceptó su cuerpo y no perdió ningún kilo para su boda.

Además, su prometido también tenía algún kilo de más y no hizo nada por perderlos porque lo que importa es el interior…

slub-pas



Leisa y Noel son una pareja que vive en Dublín, la capital de Irlanda. Su amor derivó en una boda por la que no podían esperar. La ceremonia fue todo un éxito y la única cosa que la pareja de recién casados tuvo que hacer es esperar a que el fotógrafo terminara el álbum de las sesiones de fotos de la preboda y de la boda. Por desgracia, el día que recibieron las fotos fue uno de los peores días de su vida.

Para la mayoría de parejas las fotos de la boda son un regalo estupendo, pero no para Noel y Leisa.
foto-1


Cuando la joven pareja vio las fotos se dieron cuenta del terrible problema al que se estaban enfrentando. Su obesidad era terrible y, como ya dijeron antes, no se habían dado cuenta de qué aspecto tenían realmente. Hasta ahora habían tratado su peso como una limitación menor, ya que era problemático para el avión o para el cine, ya que no cabían en los asientos y tenían que comprar algún asiento extra.

La obesidad es un problema creciente en el mundo moderno.
foto-4


source : nolocreo.com

Reply