Una viuda saludaba a los estudiantes cada día desde su ventana. Un día ocurrió algo inesperado…

Tinney Davidson y su marido tenían un ritual diario. Cada mañana y cada tarde se sentaban al lado de la ventana y saludaban a los estudiantes que iban y venían de la escuela. Al principio los niños lo consideraban algo sospechoso porque, al fin y al cabo, la gente casi nunca se comportaba así.

Con el tiempo, los estudiantes se acostumbraron a los agradables saludos e incluso afirmaban que, gracias a ellos, sus días eran mejores.

El marido de Tinney empezó esta peculiar práctica hace unos pocos años. Tras su muerte, la mujer decidió seguir con la tradición. Cada día, se sentaba al lado de la ventana y, sonriendo, saludaba feliz a los niños, los cuales le devolvían el saludo para mostrarle su gratitud.

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Tras 8 años, los estudiantes decidieron devolverle toda esa amabilidad a la anciana. En el día de San Valentín, la invitaron a la escuela y le prepararon una pequeña sorpresa. Cuando la mujer entró en el gimnasio de la escuela, todo el mundo empezó a aplaudir.

Los jóvenes pusieron un pequeño vídeo para ella en el que explicaban lo mucho que significaba ese pequeño gesto. Además, escribieron muchos deseos de San Valentín en unos pequeños corazones rosa y se los dieron a Tinney.

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La anciana mujer no se esperaba que los jóvenes le prepararan algo así por lo que hace. Estaba extremadamente contenta y su sonrisa decía más que lo que podrían haber dicho todas las palabras del mundo.

Échale un vistazo al vídeo para saber cómo fue.

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source : littlethings.com

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  1. Virginia Fay

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