Una vagabunda fue a un restaurante a pedir sus sobras. Todo el mundo la ignoró, pero entonces sucedió algo realmente mágico

Una chica llamada Carmen fue un día a un restaurante con su novio. Mientras esperaba su comida, vio a una vagabunda pidiendo a los clientes las sobras de su plato. Todo el mundo la ignoraba y hacía ver que no estaba ahí.

Carmen fue voluntaria por un tiempo y no podía mantenerse indiferente. Quiso darle su propia comida, pero la mujer desapareció. Cuando estaban a punto de irse oyeron una pequeña voz detrás pidiendo lo que les sobrara del plato. Resultó ser la mujer de antes.

Le dio su plato empezado sin dudarlo ni un instante, pero entonces se sintió mal. Pensó que la mujer se merecía más, así que le compró un plato combinado. También le pido al propietario que no echara a la mujer del restaurante. A los comensales les molestó toda esa situación, ya que la mujer les echaba a perder la comida con su fuerte hedor. Miraban a Carmen con reproche.

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La vieja mujer le estaba extremadamente agradecida. Abrazó a la chica y empezó a llorar.

“Nunca había sentido un abrazo así. Antes de juzgar a alguien, piénsalo dos veces. No todo el mundo es vagabundo porque quiera. Nunca olvidaré ese momento”.

El novio de la chica hizo una foto y la colgó en Internet. De esta manera quiso mostrar que el más pequeño de los gestos puede llenar de alegría a una persona pobre.

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source : kfor.com

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