Tres historias que te invitarán a la reflexión y te mostrarán cómo percibimos al mundo y a nosotros mismos.

El modo en el que vemos el mundo determina nuestra realidad, porque la manera en la que vivimos, los principios en los que creemos y el tipo de gente que nos rodea depende, en gran medida, de nosotros.

En la vida es fácil perderse y perder nuestro sentido de la dirección entre cientos de verdades y valores que nos atrapan. Los retos que la vida trae hacen que nos olvidemos de lo más importante y hace que ser honrado en lo que hacemos no sea el camino más sencillo, pero sí el apropiado.

Debajo encontrarás tres historias cortas que harán que te preguntes: ¿qué tipo de persona soy, si es así como me comporto en la vida?


3-story-p


La historia del samurái

En Japón, en un pequeño pueblo alejado de la capital, vivía un viejo samurái. Un día, cuando estaba dando clase a sus estudiantes, se le acercó un joven luchador conocido por su descaro y su. Al joven soldado le encantaba provocar a los demás para empezar un altercado, aunque no siempre ganaba porque el odio le cegaba y cometía muchos errores durante el combate. Esta vez, escogió al viejo samurái y empezó a insultarlo con las peores palabras que existen. El viejo, sin embargo, permaneció tranquilo ante estas palabras, por lo que el joven soldado se cansó y volvió a su casa enfadado y cansado.

3 story 1


Sorprendidos por el comportamiento del samurái, sus estudiantes le preguntaron por qué había permitido que le insultaran así. ¿Acaso tenía miedo de enfrentarse a un joven fuerte y musculado?
El viejo respondió a su pregunta con otra:

Si alguien viene a daros un regalo pero no lo aceptáis, ¿a quién pertenece ese regalo?

Todos estuvieron de acuerdo en que le pertenecía al que lo había traído. El viejo samurái respondió: Lo mismo pasa con el odio, la envidia y los insultos.

Hasta que no los aceptas, pertenecen al que lo ha traído y no pueden herirte.

Puedes leer las otras dos historias en la siguiente página

3 story 4


source : incrivel.club

Reply