Esta mujer sin hogar murió sola, ¡pero una gran multitud acudió a su funeral!

Más de una vez nos hemos preguntado qué dejaremos atrás, si todo esto tiene sentido o si habrá alguien que enterrará nuestros restos y nos recordará. ¿Vendrá alguien a nuestro funeral? Los funerales de personas famosas levantan mucho interés, aunque eso no siempre es bueno.

Los funerales de las personas conocidas, incluso aquellos que son conocidos por una pequeña comunidad, son atendidos por muchas personas que quieren despedirse del médico que les trató hace un tiempo o del profesor que les enseñó a escribir.


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Pero, ¿qué hay de las personas que son olvidadas por los demás? ¿Qué hay de los vagabundos que no tienen a nadie? Cuando murió una veterana de la Segunda Guerra Mundial, Serina Vine, a su funeral iban a acudir 4 personas. Sin embargo, todo cambió cuando el marino retirado William Jones, el cual trabajó en el cementerio y tenía intención de acudir al funeral, le envió un mensaje a la comandante Jaspen Boothe pidiéndole que tomara parte en el funeral de una mujer que luchó por su país. La comandante, sin dudarlo, prometió ir aunque no conocía a la difunta. Decidió hacer algo para no ser los únicos que acudieran al funeral.

La veterana sin hogar, Serina Vine, sirvió en la Marina desde 1944 hasta 1946. En 1995 empezó a vivir en las calles de Washington y luego vivió en una clínica de veteranos. Murió a los 91 años. Serina se graduó de la universidad en 1954, hablaba con fluidez 3 idiomas y le encantaba bailar e ir a la iglesia. Pero el destino quiso que no tuviera casa y que pasara sus últimos días en un centro para personas mayores.

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source : lifebuzz.com

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