Una mujer estaba enfadada con su marido por no ayudar en casa, pero cuando vio sus zapatos…

Es my sencillo analizar a alguien desde solo tu propia perspectiva. Siempre es fácil evaluar y decir que tú lo harías mejor. De ahí el refrán “ponerse en los zapatos del otro” antes de juzgar. Deire Sanford es una madre de dos niños y esposa de su un soldado de Carolina del Sur.

Como la mayoría de mujeres, no le gusta que su marido llegue del trabajo, deje tiradas sus cosas por ahí y se tumbe en el sofá. Pero antes de juzgar a su marido, Deire observó los zapatos de su marido y se lo pensó dos veces antes de decir nada. La mujer compartió su observación con otras mujeres.


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Queridas señoras, suelo escuchar cómo os quejáis de que vuestros maridos no ayudan en casa al volver del trabajo. Que no quieren salir e incluso no limpiar lo que ensucian. Vuelven del trabajo y se quejan de lo cansados que están y que van a descansar en el sofá. Encienden el televisor o juegan a algo hasta que se hace de noche. Sé que muchas de nosotros estamos en la misma situación. Soy una de esas mujeres. Estaba enfadada porque mi marido llegaba a casa e iba a descansar al momento. Una vez, agarré los zapatos que había dejado tirados en el pasillo y los observé de cerca. Los había comprado hacía solamente 5 meses. Fue entonces cuando vi lo terrible que yo había sido por haberle gritado y haberle dicho que no me ayudaba. Solamente lleva esos zapatos para trabajar. Son un par de zapatos pesados y fuertes, pero a pesar de ello tienen agujeros en la suela. ¿Cuánto ha tenido que andar para que esos zapatos estuviesen así de destrozados?

Es ahora cuando he entendido por qué solamente quiere descansar o jugar a la consola con sus hijos al llegar de un día duro de trabajo. Estoy escribiendo esto para que sepáis el esfuerzo que hacen nuestros maridos. Sé que pueden ser un desastre y a veces tienen un comportamiento absurdo, pero hacen mucho por nosotras. Nos apoyan y nos protegen. No siempre nos dan las gracias por tener la casa limpia, por hacerles la comida o por cuidar de los niños. Aunque no hable mucho de ello, sé que mi marido aprecia tener el desayuno preparado y el uniforme planchado cada día, gracias a lo cual él puede dormir un poco más. Nuestros maridos son los cimientos sobre los que formamos nuestra familia. No nos olvidemos de ello la próxima vez que nuestro marido vuelva cansado a casa. Simplemente, pongámonos en sus zapatos y dejémosles descansar.

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source : hefty.co

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