Ana tiene síndrome de Down y siempre ha soñado con bailar, pero ninguna escuela la admite. ¡Ahora se arrepienten de no haberle dado una oportunidad!

La infancia es un tiempo de alegría, de explorar el mundo y de conocer las pasiones que hay en ti. Esto también debería ser lo mismo para los niños enfermos o discapacitados que quieren cumplir sus sueños. Por desgracia, los adultos lo suelen complicar demostrando su crueldad y lo inmaduros que son en su manera de pensar.

Ana Malaniuk es de Canadá, tiene seis años y nació con síndrome de Down. A pesar de las limitaciones que le afectan, es una niña alegre y espontánea que se enamoró de la música y del baile. Por ello, su madre Sonia quiso apuntarla en una escuela de baile para poder desarrollar sus intereses. Pero por desgracia no fue tan fácil…
taniec-pas


Cuando Sonia descubrió que la mayor pasión de su hija era bailar fue a una escuela de baile para apuntar a Ana. Para su sorpresa, la profesora rechazó incluir a la niña al grupo diciendo que una niña con síndrome de Down no cumple con los requisitos de la escuela y no encaja en el ambiente. Para Sonia esto fue un tremendo varapalo y una gran humillación, pero no iba a rendirse porque la felicidad de Ana es la cosa más importante para ella. Por eso, siguió buscando en otros lugares.

El sueño de la decidida y encantadora Ana es bailar.
ana-malaniuk-devojcica-daunov-sindrom-foto-printskrin-fb-696x470



Por suerte, no todas las escuelas han demostrado ser tan intolerantes ya que una e las escuelas de baile admitió a la niña con los brazos abiertos. La directora Amanda DeSousa no le prestó atención a las limitaciones de la niña, sino a su pasión, su compromiso y su deseo por bailar, y a Ana le gusta moverse al ritmo de la música, cautivando así a sus nuevos profesores.

Bailar es para todos, no solamente para las personas sanas y sin discapacidades.
ballet-shoes-1260804_960_720


source : virealno.com

Reply