Este padre llevó a su hija a una fiesta y le dejó beber todo lo que ella quisiera. Al día siguiente, la chica encontró una carta de su padre que la cambió para siempre.

Los padres harían cualquier cosa para que sus hijos estén a salvo.

Criar a un niño no es fácil, especialmente a un adolescente: jóvenes en la cumbre de su periodo rebelde que no piensan de manera racional y se exponen al peligro sin necesidad. Por desgracia, para los padres es complicado razonar con los adolescentes, los cuales viven el momento y no les preocupan las consecuencias.

A veces, para que un adolescente escuche a su padre y entienda la importancia de su mensaje, hay que ser estratégico. Eso es lo que hizo este padre de una típica adolescente llamada Reiko. Para sorpresa de su hija, le invitó a una fiesta por la ciudad. Le dijo que podría elegir el lugar que ella quisiera y beber lo que pidiera, y que incluso él pagaría por todo.

Al principio la chica no estaba muy convencida porque no se imaginaba yendo a la discoteca con su padre. Pero al final aceptó: el hecho de que su padre se lo pagara todo la convenció.

¿Cómo fue la cosa? ¿Qué leyó la muchacha en una carta de su padre a la mañana siguiente? Visita la página siguiente y descúbrelo. 

Reiko y su padre fueron primero a comer algo y luego visitaron algunos pubs. Se divirtieron mucho, la chica lo dio todo en la pista de baile y probó bebidas que nunca hubiera tomado si hubiese tenido que pagarlo de su propio bolsillo. A cada hora que pasaba, Reiko sentía menos vergüenza de pasarlo bien con su padre.

¿Cómo terminó la noche? Por desgracia, la chica no lo recuerda. Recuerda vagamente un momento, cuando su padre la tapó con el edredón y le deseó buenas noches. A la mañana siguiente, la chica se levantó con una resaca terrible, fruto de haber bebido tanto alcohol. Reiko se levantó sin ganas de la cama, pero no quería encontrarse con su padre. Por suerte, su madre entró en la habitación y le dio una carta de su padre.

Reiko, sorprendida por la carta de su padre, empezó a leerla: Reiko, esta noche nos hemos divertido mucho y ahora tengo una pregunta:

¿sabes cuánto bebiste? Mucho, pero te emborrachaste hasta el punto de perder la memoria tras 2 cervezas y 5 chupitos de vodka. Ese es tu límite: a partir de ahora, cuando vayas de fiesta con tus amigos, para antes de alcanzar ese límite.

Esas palabras ya hicieron pensar a la muchacha, pero el resto de la carta la sorprendió:

el mundo está lleno de gente con malas intenciones, y algunas querrán hacerte daño y aprovecharse de ti cuando estés borracha y pierdas el control sobre ti misma. No siempre puedo estar contigo como anoche, pero quiero protegerte. Por eso quise salir contigo sin restricciones, para que conocieras tu límite y supieras en qué momento parar. Estoy seguro de que irás con cuidado.
Te amo, Papa.


Reiko, con lágrimas en los ojos, fue a la cocina para desayunar. No sabía que salir con su padre le enseñaría esa lección en la vida y esa responsabilidad, demostrándole también el amor de su padre hacia ella. Sabía que recordaría esas palabras para siempre y que aprovecharía la lección que le dio su padre.

En la actualidad, Reiko es una adulta y dice que, gracias a esa simple lección de responsabilidad que le dio su padre, nunca ha tenido problemas con el alcohol y nunca ha bebido hasta el punto de perder la consciencia. Sigue agradecida por ello y cree que, de no ser por su padre, ella no sería quien es ahora. El comportamiento del padre puede resultar extraño al principio, incluso estúpido por permitir que una adolescente se emborrache. Pero, a veces, tienes que encontrar soluciones atípicas para hacer razonar a un adolescente.

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source : curioctopus.it

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